martes, 1 de abril de 2008

La crisis de los alimentos


Hay un desequilibrio entre la producción y la demanda, que surge en países de gran población que han incrementado la renta por habitante, y donde cada vez más gente con capacidad adquisitiva quiere mejorar su alimentación. La oferta de algunos productos como el arroz o el trigo se ha visto afectada por malas cosechas. En otros casos, políticas agrarias erróneas están en la base de los problemas. La orientación y las decisiones sobre qué cultivar, dónde, cómo y cuánto no pueden improvisarse, pero no se reflejan en el debate social en relación a su importancia y gravedad. La aplicación de la biotecnología a la agricultura y la modificación genética, por ejemplo, es un tema que habrá que abordar. La crisis financiera recibe una atención absoluta, más tarde o temprano se resolverá y las economías recobrarán sus caminos de crecimiento, pero la alimentación ha entrado en una dinámica tremendamente preocupante, a la que no se le ve salida. Por sus implicaciones y por ser una cuestión esencial requiere estar permanentemente en las prioridades de cualquier agenda política.